Todos los niños de primaria visitan el espacio cultural San Atilano y la exposición “Patrimonio Inmaterial Turiasonense”

(Tarazona, 19 marzo 2024) Todos los niños de Educación Primaria de los cuatro centros educativos de Tarazona, 664 en total, han realizado estos días la visita didáctica al espacio cultural San Atilano y su exposición sobre el Patrimonio Inmaterial. A través de estas visitas se inspiran para poder crear sus cuentos y poesías y participar en la XII edición del concurso “Erase una vez…” .

La temática de este año, el espacio cultural San Atilano:

Ubicada en la Calle San Atilano, en pleno corazón de la ciudad medieval, encontramos el espacio cultural San Atilano, antigua iglesia dedicada al patrón de Tarazona. Un templo erigido en el año 1769 por el consistorio gracias a la ayuda y participación de la ciudadanía, muestra de la gran devoción hacia este ilustre turiasonense.

La iglesia actualmente es un espacio cultural moderno, ejemplo de las posibilidades de uso y conservación del patrimonio que da respuesta a la necesidad de generar espacios donde generar cultura y poder transmitir el legado artístico y cultural.

Dicho espacio acoge desde octubre de 2023 la exposición permanente “Patrimonio Inmaterial Turiasonense” en la que se recoge el legado inmaterial de Tarazona. Las fiestas, tradiciones y leyendas, así como todas las formas de expresión musical, artesanal, oral, folclórica, gastronómica…

¿En qué consiste la visita didáctica al espacio cultural San Atilano?

La visita ha sido diseñada por la Fundación Tarazona Monumental teniendo en cuenta las edades de cada curso, sus gustos, su conocimiento y su bagaje previo. Pero sobre todo se han buscado cuestiones que despierten la curiosidad del alumnado, que les interesen y motiven, y que les hagan partícipes. También se definen previamente los recursos y medios a emplear, en este caso se han contado con dibujos que ilustran la vida del Santo, y los propios recursos gráficos, objetos, audios y vídeos que podemos encontrar en la exposición.

La visita realizada por guías oficiales e historiadores comienza a las puertas del espacio cultural San Atilano. Allí se introduce el barrio del Cinto y su importancia; estudiado por los mismos alumnos el curso pasado; y cuáles son las calles y el monumento dedicados al patrón. Se invita a los niños a que participen y a que ellos nos expliquen cómo de importante es la figura de San Atilano en la historia de Tarazona, y en su historia. A continuación, para poderles explicar su vida y que entiendan dicha relevancia se les invita a entrar en su monumento.

Ya dentro del espacio cultural San Atilano, toman asiento para profundizar en la historia de San Atilano. Por medio de ilustraciones cómo soporte visual, el guía narra de manera biográfica la historia del santo, haciendo especial hincapié en el famoso milagro del pez, y en su nombramiento como Santo y patrón. Es entonces cuando se explican las fiestas que tiene dedicadas, las fiestas patronales del 5 de octubre y del mes de agosto. Estas últimas, aún siendo las más populares, hemos comprobado que son las más desconocidas en cuanto al motivo de celebración; la llegada de la reliquia desde Zamora a Tarazona la cual se recrea cada 28 de agosto con la procesión del relicario del brazo portado por las peñas de la ciudad.

Al hilo de la explicación de estas fiestas, se introduce de manera didáctica el concepto de patrimonio inmaterial, y comienza el recorrido por cada uno de los espacios temáticos de la exposición. En la cabecera de la iglesia, junto al espacio dedicado al patrón y sus fiestas, encontramos la explicación del escudo de la ciudad y su relación con el culto y las festividades relacionadas con el agua, como es el caso de la festividad de San Juan Bautista. También aquí encontramos un espacio dedicado a la patrona, la Virgen del Río, y como la devoción despertó hacia ella distintas tradiciones.

El alumnado sigue recorriendo la exposición junto al guía, y en la parte derecha del crucero se encuentra con la que es su parte favorita de esta muestra, los personajes emblemáticos de las fiestas patronales: el Cipotegato, los cabezudos y los gigantes. Aprenden sobre la simbología de éstos y se profundiza sobre el origen y la evolución del Cipotegato. Pero sobre todo se les hace reflexionar sobre el hecho de que lo más importante de estos trajes es que cobren vida, y que sin personas que los representen y personas que los acompañen, no tienen sentido ni valor.

Al otro lado del crucero encontramos festividades destacadas y populares; la Semana Santa, la romería del Quililay, el Carnaval y el Corpus Christi; acompañadas de un espacio destinado al toque de las campanas. Un ámbito en el que los niños entienden la importancia de los 5 sentidos en el patrimonio inmaterial, y en el que hacemos sonar una campana de madera, las matracas y los bombos de la Semana Santa, o el toque del Quililay.

Sonidos que seguiremos encontrando en la nave de la iglesia, concretamente en el espacio dedicado al folclore y el ocio. Las agrupaciones musicales y de baile, la indumentaria tradicional, las artes del espectáculo; el cine y el teatro; y los festejos taurinos, son reconocidos por los niños como parte de su día a día al participar muchos de ellos en estas manifestaciones o agrupaciones culturales. En este caso se ensalza la importante labor que realizan al participar de ellas, ya sea activamente o como espectadores, ya que así contribuyen a su conservación.

Llegamos al último ámbito donde se ponen en valor la gastronomía, la artesanía y los localismos del lenguaje. Manifestaciones que no se suelen tener en cuenta y que desde pequeños deben interiorizar como parte del tesoro inmaterial de su ciudad. Para reforzar la importancia que ellos tienen en su conservación y transmisión futura, se les hace entrega a cada uno de ellos de una palabra o expresión propia del lenguaje turiasonense para que investiguen su significado, lo aprendan y pongan en uso. Así comprenden que esas expresiones no caerán en el olvido gracias a ellos.

Para concluir se les invita a sellar el compromiso de mantener vivo su patrimonio inmaterial. Pintando su huella dactilar sobre unos grandes dibujos de San Atilano y del Cipotegato se responsabilizan a conocerlo y disfrutarlo!!!

La valoración de la visita

Tanto los alumnos como los profesores han mostrado un alto grado de satisfacción con la visita didáctica. Al ser ágil y participativa, los niños se divierten mucho y se mantienen entretenidos y conectados en todo momento. Por parte de los profesores se ha indicado que los valores que se inculcan en esta actividad son muy oportunos para estas edades, ya que fomentan el conocimiento de su ciudad, la convivencia y la participación social.

Cuando el concurso acabe, los cuentos y poesías que los estudiantes hayan realizado servirán cómo medidor del impacto de la visita sobre ellos. Los propios cuentos y poemas nos dirán cuáles son los aspectos que los niños han disfrutado más, y si hemos logrado transmitir el mensaje adecuadamente.

Este recorrido, su contenido y sus recursos, pasarán a formar parte del repertorio de visitas didácticas que la Fundación Tarazona Monumental pone a disposición de forma gratuita a los centros escolares de la ciudad, y también ampliará la oferta de “excursiones diferentes” que comercializa para turismo escolar.

El concurso de cuentos y poesía “Érase una vez…”

Este concurso literario, destinado a Educación Primaria, se dedica cada año a un monumento o barrio histórico de la ciudad con el objetivo de que los más pequeños conozcan su Historia y su legado histórico artístico. Pero sobre todo lo que se pretende es poner en valor el Patrimonio y educar en valores de respeto, conservación e identidad.

La primera parte del concurso consiste en una visita didáctica con la que se persigue que los niños vivan una experiencia que les enriquezca culturalmente, y sobre todo que les haga disfrutar de su ciudad.

Una vez estudiado el tema objeto de concurso, se trabaja en el aula un proyecto creativo en el que el conocimiento adquirido, junto con su imaginación y creatividad, se plasma en trabajos literarios; cuentos y poesías.

La modalidad de participación puede ser individual o colectiva, adaptándose su extensión a las capacidades de cada curso académico. Los trabajos premiados son seleccionados por un jurado multidisciplinar que valora las referencias al lugar visitado y a los conocimientos inculcados, pero también la originalidad y la presentación. Todos los niños reciben un obsequio, los premios individuales un lote de regalos, y los colectivos una gratificación económica para invertir en el aula.

Los premios se entregan el día 23 de abril con motivo de la festividad de San Jorge.

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