Exposición temporal: MILENIO. San Atilano y Tarazona. 1009 – 2009. Jul. 2009

Con
motivo del milenario del fallecimiento de San Atilano, patrón de Tarazona, la
Fundación Tarazona Monumental organiza una exposición bajo el título “MILENIO.
San Atilano y Tarazona (1009-2009)” que se celebra entre el 3 de julio y el
12 de octubre de 2009 en el Espacio Cultural “San Atilano”.

Bajo el comisariado de Rebeca
Carretero Calvo, Licenciada en Historia del Arte y Técnico de Gestión de
Patrimonio de la Fundación Tarazona Monumental, y Jesús Criado Mainar, Profesor
Titular de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, la muestra se
concibe como una narración sobre la vida de San Atilano basándose en hechos y
leyendas y apoyándose en un conjunto de más de treinta piezas histórico-artísticas
de diversa cronología, propiedad y autoría. Asimismo, uno de los apartados
estará dedicado a San Gaudioso y San Prudencio, santos protectores de la
diócesis turiasonense.

En el recorrido encontramos
un audiovisual con el que, en pocos minutos y de un modo claro y sencillo, conocemos
la vida de San Atilano y nos acercaremos a los lugares donde acaecieron los
episodios más relevantes de su intensa biografía –Tarazona, Los Fayos, montes
de León, Tábara, Moreruela y Zamora–.

A través del montaje expositivo
se trata de insinuar la fisonomía del retablo mayor de la antigua iglesia de
San Atilano, desmantelado en la década de 1980, presidido por una magnífica
escultura barroca del santo turiasonense que en la actualidad se conserva en la
iglesia parroquial de Santa María Magdalena.

Una de las piezas artísticas
más interesantes que reune la muestra es el lienzo de San Atilano que fue
pintado por el aragonés afincado en Tudela Vicente Berdusán en 1690. Este
cuadro es propiedad del Museo del Prado, pero se encuentra depositado en el
Museo del Ampurdán de Figueras (Gerona).

Destacan igualmente los tres
bustos relicarios de plata de San Atilano, San Gaudioso y San Prudencio de la
catedral de Tarazona. El primero lo realizó el platero zaragozano Claudio Yenequi
entre 1620 y 1621, el segundo el turiasonense Pedro Los Clavos en 1578, y el
último Luis de Guevara el Joven,
también de Tarazona, en 1589 a instancias del obispo Pedro Cerbuna.

Los lienzos que presidían la
desaparecida capilla de la cárcel municipal de Tarazona y la primitiva iglesia
del convento de carmelitas descalzas de San Joaquín, ambos con representaciones
de San Atilano y datados en la década de 1630, constituyen, sin duda, las dos pinturas
más sugestivas de la exposición.

De máximo interés son las siete
obras que viajan por vez primera desde Zamora hasta la capital del Moncayo:
el báculo de San Atilano, su peine, su fémur, el relicario que alberga el
anillo que Atilano tiró al Duero y recuperó milagrosamente como cuenta la
leyenda…

Libros, documentos y grabados
completan una muestra que alberga un marco perfecto: el Espacio Cultural “San
Atilano”, antigua iglesia de San Atilano levantada en el siglo XVIII por el
consistorio turiasonense sobre el solar donde, según la tradición, se situaba la
casa natal del santo.

La Fundación edita un
catálogo en el que se recogerán las fichas catalográficas de todas las obras de
la muestra y una serie de estudios inéditos sobre la figura de San Atilano, así
como de San Gaudioso y San Prudencio, en la que varios expertos llevan meses
trabajando. De igual modo, el personal de la Fundación Tarazona Monumental elabora diferentes materiales didácticos dirigidos a los distintos ciclos de
los escolares con los que pueden acercarse a la figura de San Atilano y a las
diversas piezas de la exposición.

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